CONTROL DE MALEZAS EN CÉSPED: ALTERNATIVAS A HERBICIDAS CONVENCIONALES

GCM

Los superintendentes no siempre pueden apoyarse en herbicidas sintéticos. Los científicos señalan algunas estrategias sin químicos, prácticas culturales y productos orgánicos.

Enero 2021 | Dra. Rossana Sallenave; MC Daniel Hahn; Dr. Bernd Leinauer. 

Daniel Hahn investiga la interacción de la altura de corte y fertilidad, con la invasión de malezas.
El estudiante Daniel Hahn usa un dron para fotografiar la parcela del club de golf Heelsum en Holanda, donde se investiga la interacción de la altura de corte y fertilidad, con la invasión de malezas en los fairways. 

La presencia de malezas en el césped no es rara, pero en la mayoría de los casos no representan un problema serio cuando el césped es bien manejado. Un césped denso, con crecimiento vigoroso y libre de estrés, normalmente resistirá la invasión de las hierbas. Sin embargo, el césped en los campos de golf está sujeto a la compactación y bajas alturas de corte, que pueden contribuir a que el pasto se estrese, haciendo más fácil la invasión de malezas aun cuando el manejo sea óptimo.

En los campos de golf se quiere césped de alta calidad, por lo que los herbicidas son una herramienta usada para eliminar las malezas. Pero, ¿qué pasa cuando los herbicidas ya no son una opción? En Europa se han introducido serias restricciones para el uso de herbicidas en césped, debido a las preocupaciones sobre la resistencia a los mismos, riesgos a la salud por exposición a los químicos, además de cuestiones ecológicas. Es claro que el futuro del control de malezas en césped, al menos en Europa, estará limitado a estrategias sin el uso de químicos.

En los Estados Unidos y Canadá, preocupaciones similares han llevado también a muchas áreas con césped a adoptar estas medidas sin aplicar herbicidas. En un mundo donde cada año los herbicidas no siempre serán la opción, es importante re-examinar estrategias y prácticas de manejo para el control de malezas, en estos casos que representan un verdadero reto para el superintendente. Ya hay publicaciones recientes, además de nuevas investigaciones, que están dando luz sobre este asunto.

Selección del césped

Seleccionar variedades que se establezcan rápido en nuevas plantaciones, es el primer paso para reducir la germinación de malezas. La variedad seleccionada debe estar adaptada al clima y mostrar tolerancia al estrés biótico local, como insectos y enfermedades, ya que éstos pueden debilitar al césped y hacerlo más susceptible a la invasión de malezas. La variedad seleccionada también deberá resistir el estrés abiótico, como sequía, salinidad, falta de nutrientes y poda a bajas alturas, las que pueden incrementar la susceptibilidad del pasto a la infestación de malezas.

Cada año la Evaluadora Nacional de Programas para Césped cataloga la mayoría de variedades de césped por sus características, incluyendo estética, resistencia a estrés biótico y abiótico, resistencia a las enfermedades y velocidad de recuperación. Estas pruebas en el césped, otorgan a los superintendentes información valiosa que pueden usar para la selección de variedades, que se establezcan y crezcan vigorosamente, estén adaptadas al clima local y puedan tolerar los diversos tipos de estrés lo que, en su conjunto, ayudará al césped a ganar la competencia a las malezas.

Estrategias de siembra y re-siembra

La práctica de re-siembra ha demostrado ser una buena estrategia para combatir las malezas, siempre y cuando se logre una buena germinación. Dentro de las prácticas para incrementar los niveles de germinación, están el re-sembrar en períodos donde las malezas no estén desarrollando, asegurar un contacto óptimo de la semilla con el suelo y tener una buena agenda de fertilización. Tanto nitrógeno como fósforo son necesarios, para el buen establecimiento y crecimiento de tallos y raíces.

Ajustar sus prácticas de corte

Incrementar las alturas de corte ha demostrado ayudar a controlar ciertas malezas, como el “crabgrass” y Poa annua. Sin embargo, esta estrategia tiene poca aplicación para un campo de golf, donde las alturas de corte definen la jugabilidad del mismo. Aún más, no hay estudios que hayan demostrado que la presión de malezas en los fairways, se reduzca cambiando las alturas de corte.

Experimento para investigar la interacción de las alturas de corte y aplicación de fertilizante, con el desarrollo de malezas en los fairways.
En el Golf Club de Heelsum en Holanda se hizo un experimento para investigar la interacción de las alturas de corte y aplicación de fertilizante, con el desarrollo de malezas en los fairways. Las parcelas de la izquierda se cortaron a 0.39 pulgadas (10 milímetros), y las de la derecha a 0.59 pulgadas (15 milímetros).

Mientras que se piensa que el incorporar los “clippings” al césped, incrementa los niveles de nutrientes en el suelo, también se ha demostrado que incrementa la incidencia de malezas, particularmente las anuales, como el pasto azul anual. El recoger la paja del corte, ha demostrado una reducción de “annual bluegrass” en campos con bentgrass como césped principal, por lo que se recomienda donde el “annual bluegrass” es un problema.

Fertilización

La fertilización es otra herramienta para promover el crecimiento del césped sobre la maleza. En la ausencia de herbicidas sintéticos, los superintendentes tendrán que re-examinar algunas prácticas tradicionales de fertilización, que se han dejado de usar debido a restricciones presupuestales y a veces, por cuestiones ambientales.

Altas dosis de fertilización han demostrado dar al césped una ventaja competitiva, sobre malezas de hoja ancha y “crabgrass”. Sin embargo, las dosis altas dejaron de usarse por el costo de los fertilizantes, los riesgos de contaminación de acuíferos bajo tierra y la lixiviación de los excesos del material a cuerpos de aguas superficiales. El calcular los mínimos niveles de nitrógeno (N), para dar a su césped la ventaja sobre las malezas, puede ser algo complicado. Los superintendentes deben enfocarse en limitar las aplicaciones de nitrógeno, a los mínimos necesarios para calidad de juego y estética del campo, lo que puede variar dependiendo de las expectativas, dinero disponible y consideraciones ambientales.

Investigación para examinar la interacción de las alturas de corte y las dosis de fertilización, sobre el desarrollo de malezas.
Estas parcelas son parte de una investigación para examinar la interacción de las alturas de corte y las dosis de fertilización, sobre el desarrollo de malezas en los fairways. A la izquierda: Parcela con 5 gramos de nitrógeno/metro cuadrado/año. A la derecha: Parcela con 20 gramos de nitrógeno/metro cuadrado/año.

Aunque la aplicación de N ayuda al césped a dominar las malezas de hoja ancha, también ayuda al “annual bluegrass”, que es un duro competidor del césped. Para contrarrestarlo, usted debe reducir el N aplicado y acidificar el suelo con azufre (S). Aplicaciones constantes de sulfato de amonio para bajar el pH del suelo, también demostró ser eficaz para reducir poblaciones de malezas de hoja ancha.

Bio-herbicidas

Con la creciente demanda por alternativas a los herbicidas sintéticos, los bio-herbicidas han ganado terreno últimamente. Los bio-herbicidas consisten en microorganismos vivos o productos derivados de microorganismos, que pueden ser usados para el control de malezas. Estos incluyen compuestos y metabolitos derivados de hongos, bacterias o protozoarios, o compuestos derivados de las plantas con propiedades fito tóxicas. Varias ya están siendo estudiadas en su eficacia; sin embargo, sólo algunas están registradas y disponibles de forma comercial, para el control selectivo de malezas en el césped.

Los metabolitos tóxicos producidos por el hongo del género Phoma, han sido extensamente estudiados por sus propiedades herbicidas. El hongo Phoma macrostoma fue registrado para control de malezas de hoja ancha en césped, en Canadá en 2011 y en los Estados Unidos en 2012. Ya tiene registro para su venta y uso en Canadá y puede ser usado para el control de hierbas como diente de león común, trébol blanco, cardo canadiense, pamplina común, plantago común y la ambrosía común. El hongo Sclerotinia minor también muestra potencial para el control de herbáceas como el diente de león, trébol blanco y plantago de hoja ancha, y el compuesto IMI344141 fue identificado como candidato para la producción de bio-herbicidas.

El trébol es una de las hierbas más problemáticas.
El trébol es una de las hierbas más problemáticas en los campos de golf del centro y norte de Europa.

Varios tipos de Pseudomonas fluorescens han mostrado controlar “annual bluegrass” y otras gramíneas. Actualmente, P. fluorescens D7, está registrada para el control de malezas en agricultura, pero no sobre “annual bluegrass”. La bacteria Xanthomonas campestris resultó patogénica para “annual bluegrass” sin afectar a otros pastos. En Japón, X. campestris ya está disponible como producto comercial. Aunque algunos de estos productos ya están en el mercado, la investigación sobre su eficacia comparada con los herbicidas sintéticos, aún es limitada.

Herbicidas orgánicos

El gluten de maíz ha sido muy estudiado por sus supuestas propiedades herbicidas, en malezas de hoja angosta y malezas agrícolas. Sin embargo, hay muchos estudios que cuestionan sus propiedades como herbicida, y sugieren que su alto contenido de nitrógeno simplemente da una ventaja competitiva al césped para ganar la competencia a las malezas. La conclusión de todos estos estudios fue que el gluten de maíz es una buena fuente de nitrógeno orgánico, pero no debe considerarse como una alternativa a herbicidas sintéticos para el control de malezas.

El ácido acético puede usarse para el control de malezas en el césped. En los Estados Unidos, los productos con ácido acético, conteniendo menos del 8% del ingrediente activo, no necesitan registro y pueden controlar de manera efectiva las malezas en estadios tempranos con una o dos hojas. Se puede mejorar el control con concentraciones más elevadas de ácido acético y volúmenes de aplicación mayores. Le eficacia dependerá de maximizar el área de contacto en el follaje de la planta objetivo.

Control térmico

El control térmico de malezas se puede usar para esterilizar las espigas o depósitos de semillas, o para quemar las malezas existentes de forma individual. El “flameo” controla malezas de todo tipo de forma efectiva, previo al establecimiento del césped (en este estudio fue Tall Fescue). La inyección de vapor al suelo, puede ser una alternativa a los herbicidas pre-emergentes en el tratamiento de nuevas áreas destinadas para césped. Para tratamientos dirigidos el agua caliente ha sido más efectiva que el flameo, el vapor o aire caliente.

La exposición al sol es otro método térmico que usa la energía solar para calentar el suelo a temperaturas que eliminan las malezas y sus semillas. El procedimiento comienza cubriendo el suelo con lonas, usualmente de polietileno transparente, para capturar la energía solar. Con todo, este método quizá solo sea práctico para superficies pequeñas, porque instalar una cobertura plástica requiere mucha mano de obra, además de que las cubiertas deberán permanecer al menos por cuatro semanas. Otros métodos térmicos de control de malezas incluyen congelamiento, corriente eléctrica, radiación de microondas y luz ultravioleta.

Potencial Alelopático

El concepto de alelopatía está recibiendo mucha atención en la búsqueda de estrategias no químicas para el control de malezas. La alelopatía es el fenómeno biológico donde una planta suprime el crecimiento de otra, liberando compuestos bioquímicos que actúan como inhibidores del crecimiento. La capacidad del césped para producir sustancias alelopáticas que puedan influenciar la invasión de malezas ha sido reportada en varias especies.

Daniel Hahn observa los resultados de un experimento de germinación.
El aspirante a Doctorado Daniel Hahn observa los resultados de un experimento de germinación diseñado para determinar si algunas especies de fescue interfieren con el desarrollo de algunas malezas.

Se están desarrollando programas de creación de variedades basados en el concepto de alelopatía seleccionados por su potencial de generar esta característica. Una vez que se identifiquen las variedades alelopáticas, o las especies que demuestren la mayor competitividad contra las malezas, los superintendentes tendrán la opción de seleccionar estas variedades en el futuro.

El futuro del control de malezas en césped

Últimamente han crecido las restricciones para el uso de herbicidas sintéticos, particularmente en áreas de recreación con césped. Una prohibición de los mismos, obligará a un cambio en la percepción de las malezas y de las expectativas en la calidad de juego. Con la ausencia de los herbicidas, necesitaremos de una combinación de estrategias de manejo, ya que una por sí sola, no funciona en todos los casos. Usando tecnología remota, como drones o vehículos con sensores, puede ser una buena herramienta para los superintendentes detectando fallas en el riego, compactación del suelo y deficiencias de nutrientes que debilitan al césped y facilitan la entrada de la maleza. El promover la salud general de la planta genera pasto denso y vigoroso que resistirá la invasión de las malas hierbas.

Actualmente, uno de los métodos más efectivos para eliminar las malezas en el césped, sin el uso de herbicidas, es el aplicar agua caliente de forma localizada, o aplicar altas concentraciones de productos biológicos no selectivos, como el ácido acético. Algunos bio-herbicidas están disponibles en varios países del mundo, aunque su eficacia debe ser más investigada. Estos esfuerzos ya están en marcha por lo que esperamos que se conviertan en una opción viable próximamente.

Financiamiento

El apoyo financiero para este proyecto, fue otorgado por la Fundación Universitaria de Investigación del Césped de Holanda. Los autores agradecen la contribución para la realización de este trabajo.


La investigación dice …

  • Las variedades de césped que se establecen y crecen vigorosamente, están adaptadas al clima local y pueden tolerar estrés biótico y abiótico y, por lo tanto, son más competitivos contra las malezas.
  • Incrementar las alturas de corte, así como aplicar mayores dosis de fertilizantes, dan al césped una ventaja competitiva contra algunas malezas.
  • Existen algunos bio-herbicidas comerciales ya disponibles para control selectivo de malezas; el ácido acético es un herbicida orgánico efectivo; el control térmico de malezas, puede ser usado para esterilizar áreas de plantación, así como quema localizada de hierbas.
  • Los genetistas están desarrollando variedades con propiedades alelopáticas, que le ganen la competencia a las malezas.

AUTORES:

Rossana Sallenave es profesora y extensionista especializada en ecología acuática en el departamento de ciencias animales y recursos naturales de la Universidad Estatal de Nuevo México, en Las Cruces.

Daniel Hahn es candidato a doctorado en ecología del césped, en el departamento de sistemas de análisis de cultivos de la Universidad y Centro de Investigación Wageningen, en Holanda.

Bernd Leinauer es profesor y extensionista especializado en césped, en el departamento de ciencias de las plantas de la Universidad Estatal de Nuevo México, en Las Cruces, y también colabora con el centro de investigación de Wageningen de Holanda.

TRADUCTOR: IA Mauricio Aguirre García. Servicios de Atención al Cliente y Equipos Especializados Toro en TERMSA.

PUBLICACIÓN: Golf Course Magazine. Enero 2021. Título Original: Weed control in turfgrass. https://www.gcmonline.com/course/turf/news/turf-weeds-herbicide-alternatives