El Club de Golf Vineyard: Nuevo Sheriff en el pueblo

El Club de Golf Todo-orgánico Vineyard ubicado en Martha’s Vineyard, ideó un creativo plan para la sucesión de superintendente y no perder rumbo.

Autor: Hal Phillips


Cuando Kevin Banks era un estudiante en manejo de césped en la Universidad de Massachusetts Amherst, no era inusual que superintendentes experimentados impartieran cátedra en las aulas. Cuando el superintendente certificado Jeff Carlson pasó por allí en 2005, Banks recuerda haber pensado: “¡Caray! Este tipo está loco.”

Francamente, así es como la mayoría de esos jóvenes a la mitad de sus estudios universitarios, hubieran evaluado el trabajo de Carlson en el Vineyard Golf Club. Cuando se solicitaron los permisos para construir este campo, en la pequeña Isla de Martha’s Vineyard en Edgartown, Mass., en 1998, los desarrolladores se vieron obligados a prometer a la comisión de ecología local, que el campo de golf sería manejado de una forma completamente orgánica.

El Club Vineyard se inauguró en el año 2002, mientras Banks se graduó en el 2008. Después, trabajaría en varios clubes tradicionales antes de llegar aquí — Banks tomó el puesto de Carlson como superintendente del Vineyard Golf Club en abril del 2015.

“Creo que el loco ahora soy yo,” dice el miembro de la GCSAA por nueve años.

A poco más de dos años de su inicio, Banks ha reflexionado mucho sobre los aspectos no reconfortantes de su trabajo, uno de los pocos en el manejo de los campos de golf que toma el enfoque orgánico no solo como una tendencia, sino como un base fundacional.

“Definitivamente ha sido todo un reto, pero también me he vuelto un adicto a ello,” admite Banks.

El desarrollo de una industria

Con solo 31 años, Banks se encuentra en el medio de una tendencia naciente en la industria, un fenómeno donde los superintendentes contratan y entrenan a sus sucesores, habiendo aceptado otra posición dentro del mismo club. Carlson dejó el puesto en la primavera del 2015, pero continua en el Vineyard Golf Club como property manager, donde supervisa todos los proyectos de inversión — por ejemplo, un rediseño recién terminado de Gil Hanse.

La idea de tener al anterior superintendente en el club — quizá propiciando una mala relación — podría parecer incómodo para muchos. No para Banks, y aquí, la organización dicta que la persona a cargo del campo, coordine estos asuntos de sucesión.

“Antes de tomar este trabajo, yo sabía que Jeff Carlson estaba aquí. Casi todos en New England y New York lo sabían también y yo estoy seguro que su reputación va aún más lejos,” apunta Banks. “Él ha sido el embajador orgánico durante toda mi carrera. El tenerlo aquí manejando el campo de golf en mi primera temporada, hizo que lográramos una transición sin sobresaltos. Yo sabía que sería algo muy diferente para mí al principio, pero Jeff sabía exactamente donde esperar algún problema. Él sabía dónde experimentaríamos problemas con malezas, haciendo sus señalamientos con su relajado y calmado estilo y presencia.”

 

 

“Siempre le estaré agradecido por ser paciente y ser mi mentor, para convertirme en un verdadero superintendente orgánico — algo de lo que estoy muy orgulloso ahora,” remata Banks.

¿Puede Banks imaginar el tomar el campo y aprender sobre la marcha, sin la ayuda de Carlson, “on-site”?

“Realmente no,” responde. “Jeff fue muy paciente. En mi primer año, las enfermedades que encontramos en ciertas áreas pudieron evitarse. Yo pensaba que los niveles de humedad eran adecuados para mitigar la presión de enfermedades. No fue así. Pero Jeff me dejó aprender de mis errores y me miró crecer.”

“Desde el inicio, yo he estado hablando con cualquiera y con todos, para aprender los detalles de los problemas. Y lo sigo haciendo.”

Banks afirma que frecuentemente platica con colegas, compañías e investigadores, sobre los problemas específicos que él enfrenta. El Dr. Frank Rossi, de la Universidad de Cornell y ganador del premio al Presidente 2018 otorgado por la GCSAA, por Manejo Ambiental, es “un gran contacto y apoyo” apunta Banks.

“Por la forma en que lo veo, Jeff es mi mejor investigador. Como siempre estoy interactuando con todos estos contactos y sus ideas, debo tomarme las cosas con mucha calma. Ellos podrán recomendar lo que piensan que está bien, pero lo debo comparar con lo que estoy encontrando aquí en el suelo, además de lo que yo creo que es correcto — y lo que Jeff piensa, porque él ya lo hizo.”

Una mentalidad menos rígida

Banks no experimentó ninguna clase de revelación orgánica instantánea, el día que Carlson visitó la Universidad. De hecho, antes y después de la graduación, Banks se pasaría 11 temporadas aprendiendo y practicando la ciencia tradicional del manejo del césped, primero en el Huntington Crescent Club en Long Island (como asistente en capacitación/técnico de aplicaciones), luego como asistente en el Framingham Country Club y finalmente, como primer Asistente en el Nantucket Golf Club.

“El ser el Asistente senior y el haber trabajado bajo Mark Lucas en el Nantucket Golf Club fue siempre un trabajo de ensueño,” recuerda Banks. “Todavía recuerdo el día cuando le dije a mi esposa que el puesto estaba disponible y yo era el candidato líder: un club privado de lujo, con un gran presupuesto y un montón de proyectos y mejoras de capital. Aprendí muchísimo allí, pero gran parte del trabajo era alrededor del uso de

pesticidas, las dosis de aplicación, resistencias, FRAC (Comité de Acción para Prevención de Resistencia a Fungicidas, por sus siglas en inglés), códigos, etc.”

Nantucket y Martha’s Vineyard son islas gemelas que se sitúan justo frente a las costas de Cape Cod, y ambas — tomando en cuenta sus ecosistemas aislados y sensibles — son conocidas por sus reglas muy estrictas de protección al ambiente. Lucas y su primer Asistente manejaron Nantucket GC de una forma muy responsable — pero aún de la forma tradicional. Así que cuando Banks se cambia al Vineyard Golf Club en abril del 2015, gran parte de ese conocimiento no era útil.

 

 

“En este clima, de costa, hay mucha humedad y mucho rocío, lo que nos hace ser creativos para manejar la humedad,” explica Banks. “Sin la ayuda de los químicos, el principal problema aquí es el dollar spot del Noreste y ese primer año, tuvimos bastante — eso fue porque yo no tenía la experiencia de Jeff de saber manejar el perfecto balance del nitrógeno y el riego como fungicida. Eso es lo que hacemos aquí, lo inimaginable: alimentamos a la planta de forma consistente, en un intento de poner a la misma fuera de situaciones de enfermedad.”

He aquí otro cambio radical respecto del régimen en el Nantucket GC, donde el personal aplicaba los greens semanalmente, como muchos campos lo hacen, además de estresar al césped sólo lo suficiente para lograr condiciones de juego rápidas y firmes.

“Muchos campos aplican 1 libra de N por cada mil pies cuadrados en superficies de green. Esa es la mentalidad ‘lean-and-mean’ firme y rápido. Aquí, alimentamos a la planta más frecuentemente, pero con dosis más bajas de N. Lo que queremos es que la plata tenga un crecimiento constante,” apunta Banks. “Muchos campos reducen el N en los greens para tenerlos firmes y rápidos — y nosotros vamos en dirección opuesta. Estamos limitados con la cantidad de N que usamos, realmente, pero la clave es programar las aplicaciones de forma precisa y hacerlas cuando la planta más las necesita.”

“Como resultado, no estamos tan rápidos o firmes como muchos clubes por aquí,” dice Banks. “Una vez que el campo madure, seguramente alcanzaremos esa meta. Pero nuestros socios entienden el programa aquí, que es lo importante, no perder esa comunicación. Quizá no tengamos los greens tan firmes o rápidos, pero retapamos como cualquiera lo haría, quizá más. Tenemos los greens libres de enfermedades, añadiendo arena varias veces a la semana y apoyándonos en otras prácticas culturales para lograr esa firmeza.”

Aventuras orgánicas en el Vineyard Golf Club

A poco más de dos años de su gestión, Banks se ha convertido en un tipo híper informado de los productos que aplica, pero no deja de arriesgarse de cuando en cuando, debido a que el cuidado del césped de forma orgánica, sigue siendo una disciplina relativamente nueva — de la misma manera en que el mercado de productos se ajusta a ella.

Banks es fan del fungicida orgánico Civitas (Intelligro), “que es como un pesticida tipo MIP, la base orgánica de todas mis aplicaciones,” afirma. El programa de aplicaciones del Vineyard Golf Club es algo completamente diferente. “No hay muchos fungicidas biológicos allá afuera. Lo que usamos es una mezcla de cuatro biofungicidas. Yo no diría que nuestra mezcla es curativa, pero sí ayuda a fortalecer la planta y mantener las raíces saludables, cuando el estrés aprieta. Mientras logremos mantener una humedad saludable y una planta en crecimiento, los biofungicidas han funcionado, aún en períodos críticos. 2017, fue uno de ellos.”

Banks tiene también cosas buenas que decir del EcoGuard de LebanonTurf, donde el ingrediente activo es una bacteria del suelo que ha mostrado tener la habilidad de combatir patógenos como el dólar spot y la

mancha café (Brown patch). “Este ha sido mi Segundo año con él, pero definitivamente es uno de mis pilares,” dice Banks.

También se apoya mucho en Rhapsody de Bayer, un fungicida biológico con micronutrientes y bioestimulantes como componentes de algas marinas: “No sé si cure algo, pero sí creo que nos ayuda a fortalecer la salud de la planta.”

 

 

Mientras Banks mantiene su network de “consejeros” orgánicos liderados por Carlson y Rossi, algunos colegas interesados en mantenimiento orgánico, comienzan a pedirle su opinión. Sus preguntas están “por todo el escritorio,” comenta con una sonrisa, pero pocos de esos superintendentes tienen un deseo genuino de seguir los pasos de Banks, hacia un manejo puramente orgánico.

“Ellos quieren ser más amigables con el ambiente, lo que es muy loable, pero yo no recomendaría todo lo que hago. Sólo algunos lineamientos,” afirma Banks. “Nuestros socios son únicos. Ellos entienden perfectamente el tipo de normas que hay aquí. Si un colega intentara algo de esto en, digamos la zona de Boston, su trabajo peligraría más rápido que el mío. Las expectativas son importantes. Pero hay algunas temporadas

durante el año, tiempos de poco estrés, cuando yo estaría en contra de ciertas cosas — como cuando usted descubre dos o tres gallinas ciegas y de entrada piense en hacer una aplicación masiva. Aunque esto es más fácil de decir para mí ahora, que estoy del lado del manejo orgánico del césped.”

La historia del predecesor

Las credenciales de Carlson en el manejo orgánico, datan de mucho antes de llegar al Vineyard Golf Club. Principalmente vienen de su experiencia como superintendente en el Widow’s Walk Golf Course, un diseño de Michael Hurdzan que abrió en 1996 en una ex cantera de arena ubicada en el pueblo costero de Scituate, en Massachusetts. Hurdzan y Carlson trabajaron juntos en la construcción y el “grow-in” creando un plan de manejo que era notablemente orgánico y con esporádicas aplicaciones de pesticidas químicos, lo que era destacado en ese tiempo. Cuando Carlson incursionó en la consultoría en 1997, muchas de las prácticas que había desarrollado no fueron adoptadas por sus sucesores, dejándolas en el abandono.

Fue algo muy decepcionante, recuerda el miembro de la GCSAA por 33 años, pero ese es el mundo del golf: Los superintendentes se van y sus reemplazos traen invariablemente un nuevo enfoque. Obviamente, esto no pasaría en el The Vineyard Golf Club, donde el programa orgánico se ha moldeado dentro de lo que permiten las normas.

Había solo un problema.

“En un punto, el presidente del club me vino a ver y no recuerdo muy bien, pero me dijo, ‘Te estás hacienda Viejo y en cualquier momento te nos mueres… Y no tenemos a nadie que sepa hacer este trabajo.’ Lo cual era más o menos cierto,” dice Carlson. “El club me contrató por mi conexión con el Widow’s Walk, pero hoy en día tu puedes contar con los dedos de una mano a quienes enfrentan el tipo de restricciones que tenemos en el Vineyard Club — y tal vez te sobren dedos. Desde un punto de vista de negocios, no puedes simplemente poner un anuncio para este trabajo.”

Carlson decidió formar un comité de contratación, cuyos miembros (Jim Skorulski de la sección verde de la USGA, Rossi, el gerente general del Vineyard Golf Club, Scott Anderson, el arquitecto de campos de golf Gil Hanse y el mismo Carlson) buscaron por varias redes de empleo para terminar con una lista de candidatos. Una ronda de entrevistas telefónicas, dejó la lista en 12; una segunda ronda la dejó en tres. Estos candidatos fueron presentados a la mesa directiva, en el entendido de que quien fuera contratado, tendría a Carlson como apoyo en sitio.

El tiempo que Banks pasó en el Nantucket GC, resultó muy importante para conseguir la oferta de trabajo, a pesar de las técnicas de mantenimiento tradicionales empleadas allá.

Con todo, la transición en campo fue delicada y complicada. Quien toma un nuevo trabajo se ve obligado y lidiar frecuentemente — y a veces depender — con el tipo al que reemplazó, solo que esta vez resulta que está sentado en una oficina al final del pasillo.

“Fue una situación muy especial con Jeff aquí, pero no de la manera que podría pensarse,” comenta Banks. “El obstáculo más grande era

ganarme su confianza — permitiéndome hacer lo mío y desarrollando una sana relación de trabajo entre nosotros, una donde yo pudiera acudir a él y platicar absolutamente de todo. Jeff estuvo a la altura y verdaderamente se convirtió en mi mentor, pero una cosa es decirlo y otra muy diferente experimentarlo.”

 

 

Carlson hizo toda su experiencia orgánica en el transcurso de 20 años. Que Banks se haya puesto al día en solo dos, habla mucho de su ética de trabajo.

“Desde mi perspectiva,” dice Carlson, “probablemente la parte más difícil de llegar aquí sería el manejo del agua, especialmente al inicio.

¿Entender la relación que guardan el dollar spot y el agua? Es bastante complicado. Los buenos superintendentes buscan limitar el volumen de riego, ser muy estrictos con el riego de manguera y tener los greens firmes y rápidos lo más pronto posible. Esto no es tan fácil como suena, ya que firme, rápido y seco invita a ciertas enfermedades que lo pueden sorprender. Esa es una cosa; la otra es tener paciencia — con la situación del “crabgrass” y otras malezas — y Kevin se ha destacado en ello.

“El manejo sin el beneficio de pesticidas químicos, cambia toda su perspectiva. La filosofía aquí ha sido, ‘No entres en pánico.’ Primero, trata de averiguar las labores culturales y situacionales que juegan un rol en esto. Usted tiene que entender lo que está pasando. Un brote pequeño de una enfermedad en una esquina de un fairway, no es el fin del mundo. El dollar spot es una enfermedad del tejido de la planta, de manera que, si usted la puede eliminar haciéndola crecer, usted se ahorra la necesidad de hacer la aplicación.

“Somos un negocio que se apoya en productos. Y la reacción a las enfermedades o problemas siempre ha sido, ‘¿Qué producto me puede sacar de esto?’ Aquí trabajamos para evitar esa filosofía.”

Carlson es un firme creyente, de que la comunicación es crítica para todo lo que el superintendente debe hacer en el Vineyard Golf Club y él piensa, que esa es una de las fortalezas de Banks, desde educar a los internos “y ponerlos a hacer cosas que de hecho nos benefician,” hasta su insistente comunicación con el presidente de la mesa directiva, el gerente general y el pro — porque estas son las personas que junto con Banks y Carlson, comunican las realidades de manejo únicas del Vineyard Golf Club a todos los socios.

“Lo que hacemos aquí es único, pero la aceptación tan entusiasta de los miembros, ha sido increíble para mí,” afirma Carlson. “No sé por qué me sigue sorprendiendo.”

¿Quizá sea porque la mayoría son socios de otros clubes tipo first-class donde la única mención de “orgánico” es en el menú de la cena?

“Quizá eso sea,” admite Carlson. “Me gustaría que trajeran a sus invitados a jugar y que nunca se enteraran que somos completamente orgánicos.”


AUTOR: Hal Phillips es el director general de Mandarin Media y frecuente colaborador de GCM.

TRADUCTOR: IA Mauricio Aguirre García. Servicios de Atención al Cliente y Equipos Especializados Toro en TERMSA.

PUBLICACIÓN: Golf Course Magazine. Enero 2018. Golf Course Superintendent Association of America. http://www.gcmonline.com/features/2018/01/01/vineyard-golf-club