EVALUANDO CONTROL BIOLÓGICO DEL THATCH EN EL CÉSPED

GCM

Algunos bio-estimulantes podrían reducir el thatch sin interrumpir el juego, como con la aireación u otras prácticas intensivas.

Diciembre 2020 | Dr. Josh Weaver y Dr. Bert McCarty. 

Green de Diamond zoysiagrass.
El sitio de investigación fue un vivero de green de Diamond zoysiagrass en el campo de golf Walker de la Universidad de Clemson, en Carolina del Sur.

El thatch es una capa de material vegetal (estolones y raíces) entre las hojas del césped y la superficie del suelo. Niveles moderados de thatch proveen al césped de algo de retención de nutrientes, pero en exceso puede afectar la jugabilidad de la superficie del césped, promover enfermedades y el “rapado” en la poda (scalping) y reducir la eficacia de los pesticidas, así como la infiltración del agua. En ambientes de mantenimiento intensivo, como un green de golf, se produce más tejido de la planta que aquél que se descompone, resultando en la acumulación del thatch.

En años recientes, se ha puesto mucha atención en controlar la acumulación de materia orgánica en los greens, sin el uso de métodos tradicionales como la aireación, verticorte, uso del groomer y los retapes, que interrumpen el juego. Algunos estudios han buscado opciones biológicas para el control del thatch como los bio-estimulantes, los cuales, cuando se aplican en pequeñas dosis, promueven el crecimiento y desarrollo de la planta.

La mayoría de los bio-estimulantes contienen sucrosa, glucosa u otras fuentes de azúcar, diversos nutrientes, aunque en dosis bajas y varios ácidos, agentes humectantes y diversos microorganismos.

El objetivo de esta investigación, fue evaluar dos productos bio-estimulantes, Worm Power Turf y EarthMax, buscando su efecto en el thatch y la profundidad de las raíces. Adicionalmente a los bio-estimulantes, dos estándares en la industria fueron incluidos: la melaza y retapes con arena.

Materiales y métodos

Se hicieron dos estudios en campo de 16-semanas: de mayo a septiembre del 2018 y se replicó de mayo a septiembre del 2019 en un vivero de green con Diamond zoysiagrass [Zoysia matrella (L.) Merr.], en el campo de golf Walker de la Universidad de Clemson, Carolina del Sur. Se usó la misma locación del vivero, en ambos años del estudio. Los objetivos del estudio, fueron medir la firmeza de la superficie en las áreas tratadas y determinar los efectos de los bio-estimulantes y las prácticas culturales, en la longitud y masa radicular del césped, peso y grosor del thatch, calidad del césped y cálculo del índice NDVI, (normalized difference vegetation index, por sus siglas en inglés).

El green con zoysia se estableció en junio del 2013 con pasto en rollo, en una superficie que había tenido creeping bentgrass, construido con un mix con especificaciones de la USGA en 1995. El experimento se hizo en parcelas de 6.5 × 9.8 pies (2 × 3 metros) en un diseño de bloques completamente al azar, con 4 repeticiones.

Los tratamientos se aplicaron usando una fumigadora de mochila presurizada con CO2, con capacidad de 20.3 galones/acre (190 litros/hectárea), con boquillas Tee Jet 8003 de abanico plano. Se regó el equivalente a 0.5 pulgadas (1.25 centímetros) cuando era requerido y, todos los tratamientos se regaron inmediatamente después de la aplicación.

Las parcelas se podaron diario a alturas desde 0.1 hasta 0.125 pulgadas (2.54 a 3.175 milímetros). Se pasaron “tines” sólidos, se hizo corte vertical y retapes de forma uniforme, durante todo el estudio. Se hizo una aireación usando “tines” huecos de 1.27 centímetros con una separación de 1” × 1” (2.54 × 2.54 cms), el 25 de junio, 2018 y el 21 de junio, 2019.

Se fertilizó vía foliar, el equivalente a 32.1 onzas de N/1,000 pies cuadrados (9.8 gramos/metro2) al mes. Se aplicó fungicida en otoño de manera uniforme en las parcelas. Las dosis de aplicación de los bio-estimulantes, Worm Power Turf (de Aqua-Aid Solutions) y EarthMax (de Harrell’s), se tomaron de las etiquetas del producto.

Medidas

Los efectos de los tratamientos se midieron con calidad del césped, el índice de diferenciación vegetativa NDVI, firmeza de la superficie, largo de raíces, peso de raíces, grosor y peso del thatch. La calidad del césped incluye color, densidad y vigor. No se encontraron diferencias estadísticas entre los tratamientos, en la calidad del césped, NDVI o firmeza de la superficie, en los dos años del estudio.

Al inicio y al final del estudio, el grosor del thatch (la distancia entre el tejido verde vivo y la superficie del suelo) fue medido con una regla en milímetros. Al término del estudio, se tomaron las medidas para la masa radicular. Las raíces se lavaron, luego se secaron a 80 C por 72 horas, se pesaron y luego se incineraron en un horno a 550 C, por tres horas. Los restos fueron pesados.

El peso total de las raíces, fue la diferencia entre el peso de las raíces deshidratadas y las que fueron incineradas. Usando el mismo método, el peso del thatch fue la diferencia entre el deshidratado, contra el que fue incinerado.

Resultados y discusión

Los productos fueron evaluados por su habilidad para incrementar la longitud de las raíces y su peso además de disminuir el peso y grosor del thatch.

Figura 1. La longitud de la raíz del césped.
Figura 1. La longitud de la raíz del césped en los dos estudios de 16 semanas sobre control de “thatch” en el campo de golf Walker de la Universidad de Clemson.

Figura 2. Grosor del thatch.
Figura 2. Grosor del “thatch” en los dos estudios de 16 semanas sobre control del “thatch” en el campo de golf Walker de la Universidad de Clemson.

Longitud de raíces. En el año uno, EarthMax (I) incrementó la longitud de raíces ≥28% comparado con la melaza y el control. También se vio el mismo efecto en el año dos, ya que EarthMax (I) incrementó ≥30% mayor longitud de raíz que la melaza y el control. No se observaron mayores diferencias entre los otros tratamientos (Figura 1).

Peso de raíces. En el año uno, el tratamiento con melaza logró un incremento del 501% en peso radicular, comparado con el control. La melaza logró un peso de raíces ≥133% mayor que cualquier otro tratamiento. No se observaron otras diferencias entre los tratamientos. En el año dos, la melaza logró un incremento en el peso de raíces de un ≥529% arriba que el control y los retapes con arena. En contraste, Worm Power Turf, EarthMax (I) y EarthMax (II) lograron un ≥97% más que el control y los retapes con arena.

Control biológico de tatch
En comparación con el control, EarthMax, Worm Power Turf y los retapes con arena lograron un 18% más longitud de raíces, en promedio, además de que EarthMax redujo el grosor del “thatch” un 29% en promedio, la melaza un 30% y Worm Power Turf un 17%.

Peso del thatch. En el año uno, todos los tratamientos fueron estadísticamente similares en el peso del “thatch” comparados con el control, pero se observaron algunas diferencias en las parcelas tratadas. Los tratamientos de Worm Power Turf y EarthMax (I) resultaron en un ≥16% mayor peso de thatch que los tratamientos con melaza. En el año dos, Worm Power Turf y los retapes con arena tuvieron ≥29% mayor peso de thatch que la melaza; así, la melaza tuvo estadísticamente menor peso de thatch que Worm Power Turf en los dos años. Como en el año uno, no hubo diferencia estadística entre las parcelas tratadas y el testigo en el año dos.

Grosor del thatch. En el año uno, como en el peso del thatch, no se observaron diferencias entre los tratamientos y el control. Las parcelas con retapes con arena resultaron con un ≥53% de mayor grosor de thatch que el resto de las parcelas tratadas. Al término del segundo año, las parcelas no tratadas tenían ≥42% más de grosor de thatch que EarthMax (II) y la melaza (Figura 2). No hubo otras diferencias de los otros tratamientos, respecto del control. En general, los retapes con arena resultaron con ≥48% más grosor de thatch que los demás tratamientos, en los dos años del estudio (Figura 2).

Conclusiones

Los datos obtenidos en este estudio de dos años, garantizan futuras investigaciones sobre los bio-estimulantes (EarthMax y Worm Power Turf), así como los retapes con arena y sus efectos en la longitud de las raíces. Adicionalmente, EarthMax, Worm Power Turf y la melaza, deberán investigarse más sobre su efecto en el peso de las raíces, porque estos tratamientos resultaron con mayor peso radicular que los controles.

La melaza lo hizo en los dos años, mientras que los bio-estimulantes sólo aparecieron en el año dos. Todos los tratamientos evaluados en el peso del thatch produjeron resultados similares que el control sin tratamiento, pero la melaza funcionó mejor que varios tratamientos en este estudio. En el año dos, la melaza y EarthMax (II) mostraron una reducción en la profundidad del thatch, comparado con el control sin tratamiento.

Una observación interesante de este estudio, es que la melaza produjo el mayor peso de raíces, en los dos años, pero fue uno de los más bajos en el largo de la raíz. Esto indica que las raíces generadas en las parcelas tratadas con melaza, crecieron de forma abundante pero no llegaban a gran profundidad. Además, la melaza estuvo entre los tratamientos que produjeron los más bajos valores en peso y grosor del thatch.

Esto indica que la masa radicular no se adiciona al thatch. De esta forma, la melaza representa un potencial producto de bajo costo, para su uso en césped. Esto es relevante, ya que el zoysia contiene más lignina que la mayoría de los céspedes, y la lignina contiene fenoles y alcohol que la hacen resistente a la descomposición por los organismos del suelo. Teóricamente, un césped con menos lignina podría generar menos thatch con estos materiales u otros similares.

De la experiencia del Segundo Año, el autor concluye que el césped que crece en suelos de base arenosa típicamente responden mejor al uso de bio-estimulantes, que aquellos que crecen en suelos más pesados. Los suelos arenosos tienen una baja capacidad de intercambio catiónico (CIC), que puede incrementarse con ácidos húmicos o fúlvicos, que son componentes de la mayoría de los bio-estimulantes. Para ser efectivos, los bio-estimulantes deben ser aplicados más de una sola temporada, ya que influyen en microorganismos del suelo que requieren de tiempo para descomponer el exceso de thatch, especialmente si éste contiene altos niveles de lignina.

Futuras investigaciones podrán basarse en este estudio, para examinar diferentes tipos de césped, dosis y perfiles de suelo e influencia de prácticas culturales, como los calendarios de aireación y cortes verticales.

Financiamiento

Esta investigación fue financiada por el laboratorio de Bert McCarty y se completó, como parte de los trabajos de doctorado de Josh Weaver en la Universidad de Clemson en mayo del 2020.

Agradecimientos

Los autores agradecen al CGCS Donald Garrett y su staff del campo de golf Walker en la Universidad de Clemson, por su ayuda con este proyecto.

La investigación dice …

EarthMax I incrementó la longitud de la raíz en los dos años del estudio.

Todos los tratamientos para el peso del thatch, produjeron resultados similares al control, pero la melaza se desempeñó mejor que los demás tratamientos.

La melaza produjo el mayor peso de raíces en los dos años del estudio, pero fue uno de los más bajos en longitud de raíz.

En el estudio de dos años, EarthMax redujo el grosor del thatch un 29% en promedio, mientras que la melaza lo redujo un 30% comparado con el control.


AUTOR: Josh Weaver es estudiante graduado de la Universidad de Clemson y actualmente es profesor asistente de horticultura en la Universidad de Auburn, en Alabama. Bert McCarty es profesor de ciencias del césped en el departamento de Ciencias Agro-ecológicas de la Universidad de Clemson, en Carolina del Sur.

TRADUCTOR: IA Mauricio Aguirre García. Servicios de Atención al Cliente y Equipos Especializados Toro en TERMSA.

PUBLICACIÓN: Golf Course Management. Diciembre 2020. Título Original: Evaluating biological thatch control in turfgrass. https://www.gcmonline.com/research/news/biological-thatch-control-turfgrass