MANEJANDO UN CAMPO DE GOLF REVERSIBLE

GCM

Visite algunas de las instalaciones en E.U., desde los bosques de Oregón hasta el centro de Atlanta, y conozca a los superintendentes que juegan sus campos de forma diferente cada día.

Febrero 2021 | Ronnie Musselwhite 

Amanecer con niebla en The Loop, campo reversible diseñado por Tom Doak, que es parte del Forest Dunes Golf Club en Roscommon, Michigan. Esta foto es la vista sobre el green del hoyo 12, del campo “negro”, que es el Green 6 del campo “rojo”.

La frase “lo que das, recibes” es un viejo adagio usado frecuentemente para aliviar el alma de aquél que, de forma real o metafórica, ha sufrido algún mal de otra persona.

Sin embargo, aplicado en el caso, no siempre congruente, de la arquitectura de campos de golf el término puede ser usado para describir un diseño reversible: esos campos raros cuyas rutas permiten diferentes formas de jugarlo.

El concepto de “campos reversibles” es algo nuevo para los golfistas tradicionales, así como para los hombres y mujeres a cargo de supervisar más de 14,000 campos de golf en todo el país. Aquellos que acostumbran jugar en el otro lado del Atlántico quizá estén más familiarizados con el concepto de campos multidireccionales, pero la idea ha tomado al mundo del golf por sorpresa.

“Honestamente, ni siquiera sabía que (los campos reversibles) fueran una realidad” admite Rob Falconer, superintendente con nueve años en la GCSAA, quien supervisa el campo The Loop en el Forest Dunes Golf Club de Roscommon, Mich. “Había escuchado que el Old Course de St. Andrews fue hecho para tal propósito, que lo usaron una vez así, pero no en la actualidad. Por lo que sabía, eso era el golf reversible.”

Campos reversibles: Basados en la tradición

Es algo sorpresivo que las raíces del golf multidireccional puedan rastrearse a la cuna misma del juego. Desde 1870 hasta principios de 1900, el Old Course en St. Andrews cambiaba entre su ruta tradicional en el sentido de las manecillas del reloj y su rotación “zurda”, como se le conocía.

Los registros muestran que cada 15 días, St. Andrews se jugaba del primer tee hasta el green del 17, para continuar en modo de “reversa” hasta el hoyo final, que iba del tee del hoyo 2 al green del 18. Mientras los golfistas disfrutaban de la variedad de las rutas del Old Course, su real propósito era más pragmático: permitía al césped recuperarse mientras “distribuía los patrones de divots en dos “landing areas”, como se describe en el libro británico “The Architectural Side of Golf”.

Cuando hizo su aparición en los Estados Unidos a principios del siglo XX, la arquitectura reversible era relegada a los campos privados de los ricos. William Flynn, de Shinnecock Hills, creó un campo en forma de hoz en la propiedad de John D. Rockefeller, en Mount Pleasant, N.Y. El campo, que fue construido en 1930, funciona como una instalación de 18 hoyos y tiene nueve fairways y 13 greens, cinco de los cuales son jugados dos veces desde direcciones opuestas.

La esquina donde el hoyo 12 del campo rojo y el hoyo seis del campo negro, se conectan creando el circuito. 

Recientemente, el arquitecto Steve Smyers construyó un campo maravilla en Asherwood, una propiedad de poco más de 100 acres del co-dueño de los Pacers de Indiana, Melvin Simon. El campo The Carmel, despliega 10 fairways y 13 greens que pueden jugarse como 27 hoyos, desde diferentes plataformas de salida, así como un campo ejecutivo de nueve hoyos.

También encontramos el Three Ponds Farm, un diseño multidireccional de Rees Jones localizado en Bridgehampton, N.Y. El campo de 60 acres, que incluye cuatro greens, tres fairways y muchas plataformas de salida que lo habilitan para ser jugado como si fueran 18 hoyos, es la pieza central de un centro de entretenimiento que antes era un granero, una cancha de tenis de pasto, un jardín de rosas, un “halfway house”, y un pro shop.

Sobra decir que solo pocos golfistas llegan siquiera a ver, no digamos jugar, estos campos tan exclusivos. Sin embargo, hay varios campos en los Estados Unidos donde los curiosos y los quijotescos pueden experimentar el juego en reversa.

Cambiando el curso para establecer un destino de golf

Es posible que el campo reversible más famoso en la mente de los estadounidenses es The Loop, la creación de Tom Doak ya mencionada, que complementa el campo tradicional de Tom Weiskopf en el Forest Dunes Golf Club de Roscommon, Mich.

Desplegando 18 greens que pueden ser jugados desde dos direcciones, la ruta negra en The Loop se juega en dirección de las manecillas del reloj en los días nones del mes, cambiando a la ruta roja en contra de las manecillas del reloj, los días pares. El campo tipo links comprende unos 90 acres de greens, fairways y mesas de salida, a lo largo de 300 acres de zona boscosa, contrastando con el estilo de parque del campo Forest Dunes.

Las rutas negras y rojas fueron diseñadas para llenar un vacío en las instalaciones que ya fueron objeto de galardones especiales.

Rob Falconer, superintendente en The Loop del Forest Dunes Golf Club.

“El problema que teníamos es que Forest Dunes era un campo de paso,” comenta Falconer, quien está a cargo del mantenimiento de The Loop desde 2017. “Los golfistas llegaban en su camino al norte a otros destinos, o en su viaje de regreso. Para hacer más atractivo el lugar al visitante, nuestro dueño, Lew Thompson, quiso agregar otro campo.”

Thompson contrató a Doak, quien propuso la idea de un campo reversible basado en la topografía del terreno y el atractivo de desarrollar algo único para Forest Dunes.

“Fue el escenario perfecto, porque no solo tendríamos un segundo campo para ofrecer al visitante, sino que literalmente tendríamos un tercer campo porque lo podrías jugar de reversa al día siguiente,” comenta Falconer. “Así que ahora el visitante quizá se quede unos días más. Este fue el objetivo de “The Loop” — incrementar el número de huéspedes quedándose en el resort.”

Parece que el plan ha hecho impacto en los golfistas viajeros. Los tres campos están rankeados en el Golf Digest’s de los 100 Mejores Campos Públicos de América, con el Forest Dunes en el puesto 28 y The Loop quedando en el 45 (Ronda Negra) y el 47 (Ronda Roja). El resort, franqueado por un bello portal y con villas y pequeñas cabañas, también está colocado en la lista de los 100 mejores resorts con Golf, en la publicación de “Best for Buddies” para 2019.

Así como Forest Dunes, el Silvies Valley Ranch, un eco-resort tipo Western de Oregón, utiliza el golf reversible para disuadir a sus huéspedes para unas mini-vacaciones. El Retreat & Links en el Silvies Valley Ranch ofrece cuatro diseños, incluyendo los campos reversibles Hankins y Craddock, así como cabañas, spa y un sinfín de atractivos y actividades fuera del golf.

“Esta área que llamamos ‘la frontera Oregon’ es una experiencia muy diferente para muchos visitantes, porque todavía se siente la cultura ‘cowboy’ aquí,” explica el CGCS Sean Hoolehan, quien supervisa todos los campos en Silvies. “El dueño (veterinario retirado Scott Campbell) realmente quería que ello fuera parte de la experiencia para nuestros huéspedes.” El incomparable campo multi-direccional, que fue creado usando una amplia variedad de materiales de la misma propiedad de 140,000 acres, le otorga un aura especial.

Silvies Valley Ranch en Oregon, es hogar de los campos reversibles Hankins y Craddock, que tienen más de 100 bunkers y puede extenderse hasta 7,000 yardas. En la foto, el green 13 del campo Hankins está al frente y el No. 14 justo atrás.

Enclavado entre riscos que dominan Silvies Valley, el campo Craddock cuenta con 7,000 yardas y se caracteriza por sus dramáticos cambios de elevación y más de 100 bunkers. El campo Hankins, que se juega en dirección opuesta en los días alternos, tiene los mismos elementos naturales.

En lugar de forzar la ruta del Hankins en escalada hacia pendientes difíciles, que harían tanto el juego como el mantenimiento complicados, el arquitecto Dan Hixson repartió 27 greens por toda la propiedad, para facilitar el juego. “Tienes dos campos, sobre la huella de uno o quizá uno y cuarto,” apunta Hoolehan, miembro de la GCSAA por 36 años y que fue presidente de la misma en 2006, destacando el beneficio de las rutas poli-funcionales.

Campo de Golf Bobby Jones: Cubriendo un nicho

En el lado opuesto del spectrum, no solo por el lugar, sino por los avances en el diseño y la estrategia de construcción, está el campo Bobby Jones, una instalación de 9 hoyos ubicada cerca del corazón de Atlanta. Financiado completamente por donaciones a la Fundación del mismo campo de golf Bobby Jones, la creación de Bob Cupp reemplazó un viejo campo de 1932, que cayó en el olvido por décadas.

El nuevo campo Bobby Jones cerca del centro de Atlanta, Cuenta con 9 greens amplios, con dos puntos para bandera que rotan todos los días.

El nuevo campo de Bobby Jones debutó en noviembre del 2018 y, fiel a su propósito, celebra un tributo al hombre cuyo nombre es sinónimo del golf en Georgia. También provee de golf accesible para la comunidad.

“Sé que suena como un cliché, pero nuestra misión es promover el juego,” apunta el superintendente clase A de la GCSAA Kyle MacDonald. “Queremos que los golfistas pasen un rato agradable. Bobby Jones está diseñado para regresar a la gente al golf y disfrutarlo en un ambiente urbano.”

Desplegando siete sets de mesas de salida y greens dobles, que tienen dos banderas, los golfistas pueden repetir los hoyos para completar la ronda de 18, con una experiencia completamente diferente. La ruta reversible de Cupp’s también permite jugar el campo en dirección opuesta en días alternos, lo que resulta en dos campos distintos de nueve hoyos, conocidos como Magnolia y Azalea. Su emplazamiento contempla uso efectivo de espacios y diseño de drenaje.

“No tenemos mucho espacio para trabajar, por lo que decidimos un campo de 9 hoyos bidireccionales, con un “driving range”, porque estamos en una zona propensa a inundaciones,” comenta MacDonald, un miembro de la asociación por 20 años quien estuvo en el staff la mayor parte de la construcción del Bobby Jones. Colocando el “driving range” fuera de la zona de inundaciones, podemos generar ingresos, aun cuando el campo esté cerrado. Siendo un campo público, esto es clave.”

 Kyle MacDonald, superintendente del campo Bobby Jones

Hoy día, el complejo Bobby Jones incluye el campo reversible y su “driving range”, un campo de nueve hoyos, un campo de 5 hoyos par-3, además de instalaciones de práctica para los equipos de golf varonil y femenil de la Universidad Estatal de Georgia. También es la sede del Murray Golf House, que es la Oficina de la Asociación de Golf Estatal en Georgia, la Sección de la PGA de Georgia y el Salón de la Fama del Golf de Georgia.

Diferentes retos en el mantenimiento

Dada la rareza de los campos reversibles, consecuentemente presentan retos únicos aun para el más experimentado de los superintendentes.

Hoolehan, quien ha trabajado en la industria del golf por más de 40 años, admite que “nunca vi un campo reversible, hasta que busqué uno y lo pude jugar.” Desde el punto de vista del mantenimiento, lo describe como “muy diferente.”

Considere la comunicación con su staff. Muchos superintendentes están de acuerdo en que uno de los puntos más difíciles de enseñar a un novato, es ayudarlo a entender dónde se ubica en la propiedad. Estos problemas son mayores en campos donde se juega en dirección opuesta, dependiendo del día.

“La primera vez que estuve en “The Loop”, que de hecho lo jugamos, lo sentí muy normal,” dice Falconer, quien fue asistente en Forest Dunes de 2005 a 2011 antes de dejar la industria por cinco años y después, regresar para supervisar “The Loop” en 2017. “Fue al día siguiente cuando tuve que voltear el campo — cuando mi mente lo entendió.”

Para minimizar la confusión los trabajadores en Silvies Ranch son capacitados para saber dónde están, en relación a la ruta Hankins. “Mi mejor consejo (a los trabajadores) es conocer un hoyo a la vez,” afirma Hoolehan. “Porque si aprendes dónde está el 5, pronto ubicarás el 4 y el 6,” lo que permite a los trabajadores determinar dónde se ubican en relación a otros hoyos.

Por su parte, Falconer siempre recuerda a todos, la ruta que se juega en The Loop (Negra o Roja), antes de enviarlos a trabajar cada mañana.

Sean Hoolehan, CGCS, en Silvies Valley Ranch.

No obstante la comunicación, MacDonald apunta a los niveles de juego como uno de los principales obstáculos al mantenimiento del Bobby Jones. Como por ejemplo, las aplicaciones de químicos. En lugar de tomar algunos días para cubrir todo el campo, toma casi una semana porque las ventanas para trabajar, son limitadas.

Los mismo sucede con la fertilización. Aplicar el producto ya es de por sí difícil, pero MacDonald tiene que planear su agenda alrededor de los períodos sin juego, para los riegos post-aplicación.

“Una vez que los golfistas salen, el campo se llena, dejando poco espacio para el mantenimiento,” afirma MacDonald, que ha trabajado con grandes lugares como el St. Ives Country Club y el Hawks Ridge Golf Club antes de llegar al Bobby Jones. Además, no hay “día de mantenimiento” que es cuando el campo cierra, para los trabajos de rutina o proyectos de temporada.

Y es así que el staff de MacDonald, se divide en los que hacen los cortes y preparación en las mañanas y, los que hacen el detallado y periferia del campo por las tardes.

Por otro lado, Falconer afirma que trabajar los perímetros es un componente frustrante de las rutinas de mantenimiento. “Mi gente emplea mucho tiempo en lo que consideramos áreas nativas, intentando mantenerlas limpias y presentables en ambas direcciones,” comenta. “Debido a que es reversible, tienes que tomar todo en cuenta — incluso áreas que quizá estén fuera de juego — desde dos direcciones y tomar en cuenta aspectos que normalmente no vería, si usted lo viera en una sola dirección.”

Beneficios por diseño

De manera natural o no, el ver las cosas con diferente perspectiva con frecuencia da buenos resultados que, de otra forma, no se habrían logrado.

En este respecto los diseños multidireccionales ofrecen variadas ventajas en el mantenimiento, que ayudan a aligerar sus retos inherentes. Entre los principales están el bajo uso de químicos, menor uso de agua y menor impacto ambiental, además de menores gastos en mano de obra y equipos.

“El mayor beneficio que he visto es en la logística,” comenta MacDonald. “Debido a que es un campo compacto, podemos terminar con la poda de greens muy rápido.”

Golfista saliendo en el tee del hoyo 16 del campo Hankins en Silvies Valley Ranch.

Y por supuesto, la razón principal por lo que las rutas reversibles se implementaron en St. Andrews, fue tener menos desgaste del campo.

“Definitivamente ayuda (con patrones de tráfico y salud del césped),” apunta Hoolehan. “Los jugadores se mueven de un lado al otro, yendo en diferentes direcciones todos los días, usando senderos diferentes.”

Es justo decir que los campos reversibles nunca serán la tendencia en el “landscape” del golf. Los retos que implican, naturales y de trabajo, seguro disuaden a muchos diseñadores y dueños de propiedades a desafiar lo establecido.

“Se necesita el sitio perfecto,” afirma Falconer. “Debes tener el terreno adecuado y un dueño que tome riesgos. No creo que se pueda hacer un campo reversible usando el modelo de un parque de E.U. — ese tipo de juego no le va bien a un campo reversible, a diferencia de un campo tipo links, que es más adecuado.”

Pero para esos pocos pioneros que han sido bendecidos con esa propiedad especial, que no son conformistas y piensan afuera del “tee box”, hay una oportunidad de que los campos que dan vueltas sobre sí mismos, puedan ser más accesibles.

“El golf no cambia rápido,” comenta Hoolehan. “Pero creo que las ideas preconcebidas de lo que debe ser un campo de 18 hoyos, han comenzado a cambiar. Últimamente hemos visto más aceptación de campos cortos (y otros alternativos).”


AUTOR: Ronnie Musselwhite es escritor independiente, radicado en Carolina del Sur y fue editor de la revista Golf Business Magazine.

TRADUCTOR: IA Mauricio Aguirre García. Servicios de Atención al Cliente y Equipos Especializados Toro en TERMSA.

PUBLICACIÓN: Golf Course Management. Febrero 2020. Título Original: Managing a reversible golf course. https://www.gcmonline.com/course/profiles/news/reversible-golf-courses