MIDIENDO LA ACTIVIDAD DE PREDADORES BENÉFICOS EN EL CÉSPED

GCM

Arañas, hormigas y otros predadores de plagas del césped dejan pocos rastros de su presencia. Los investigadores siguen aprendiendo de ellos y a maximizar sus beneficios.

Marzo 2021 | Andrew Hartsock 

Investigadores de la Universidad de Georgia usaron modelos de arcilla para crear larvas falsas, que fueron atacadas por predadores del césped, dejando marcas para ser estudiadas por el equipo. 

Los superintendentes quizá tengan algunas armas nuevas, no químicas, para combatir plagas como gusanos trozadores o gusanos soldado, gracias en parte a un estudio de la Universidad de Georgia que propone algo nuevo con viejos conocidos.

Fawad Khan, un brillante candidato a doctorado en la UGA y su equipo, usaron modelos de plastilina para crear larvas simuladas, las cuales fueron abordadas por varios predadores naturales. Estos predadores, dejaron sus marcas en la plastilina. El equipo de investigadores cree que, con el estudio de estas marcas, podrán tener un mejor entendimiento del ambiente del predador en el césped.

“Nuestra meta fue entender y mejorar el control biológico que recibimos de los insectos benéficos,” dice Khan, quien publicó sus resultados en noviembre del 2020 en Entomologia Experimentalis et Applicata. “Básicamente, usando esta herramienta, creemos que podemos mejorar el entendimiento sobre el rol benéfico que juegan los insectos, en el manejo de plagas en campos de golf y viveros de pasto.”

Khan y su equipo, que incluye al Dr. Shimat Joseph profesor asistente de entomología de la UGA, ya habían usado la plastilina en otras investigaciones en bosques tropicales y parcelas agrícolas para estimar los niveles de depredación. Sin embargo, Khan afirma que la técnica no había sido utilizada en el césped. Si los artrópodos colectados — predadores comunes en el césped de Georgia, como arañas, hormigas, escarabajos carábidos, tijerillas y otros — no hubieran mordido el anzuelo, el estudio habría acabado antes de empezar.

Afortunadamente para los investigadores los predadores cooperaron, dejando nueve marcas distintivas en las larvas falsas.

Describiendo la acción como “tomar por sorpresa” a los predadores, Khan comenta que las marcas dan una pista de cómo los bichos benéficos interactúan con las plagas, las cuales son más vulnerables en su estado larval. Siempre es difícil documentar tal actividad, ya que con la mayor frecuencia queda poca evidencia.

Modelos en Plastilina

Para el estudio, el equipo creó dos tamaños de larvas falsas y se dio a la tarea, de colectar predadores naturales del césped del campus Griffin en Georgia. Los predadores fueron puestos 48 horas en cajas de Petri con los modelos — tiempo suficiente para que dejaran sus marcas en la presa falsa. Los investigadores también estudiaron los modelos de plastilina en un hormiguero de hormigas de fuego en el campo. La plastilina es barata y muy maleable para este trabajo, asegura Khan.

Los artrópodos dejaron nueve tipos de impresiones distintas, las cuales Khan revisó bajo el microscopio. Identificó y etiquetó dichas impresiones: marcas emparejadas, rasguños, pinchazos, distorsión profunda, superficie perturbada, segmentos separados, superficie granulada, dentelladas y rasguños pronunciados. Sorprendentemente, comentó, las tijerillas fueron los únicos predadores en dejar marcas clasificadas como impresiones de superficie granulada.

Khan vino a la Universidad de Georgia, para estudiar opciones amigables con el ambiente para el control de plagas — particularmente usando insectos benéficos. Él afirma que una aplicación práctica de este estudio — digamos, un programa de manejo integrado de plagas que se base en control biológico, como primera línea de defensa, aplicando opciones químicas solamente cuando los niveles de la plaga alcancen cierto umbral — podría estar ya en el futuro inmediato. Y ciertamente, esta investigación y otras relacionadas proveerán de las guías para medir la actividad de los predadores en el césped. Esta investigación, que es parte de la disertación para el doctorado de Khan, comparará esta actividad con otras en diferentes tipos de agro-ecosistemas.

“La idea fue concebida cuando intentamos comparar y contrastar la actividad de control biológico, mayormente con los predadores, en locaciones comerciales — como campos de golf y viveros — y residenciales,” comenta Khan. “Para interpretar los datos obtenidos en estas locaciones, necesitábamos más información sobre qué tipo de impresiones dejarían los predadores y cómo las dejarían.”

Haciendo los modelos de plastilina, ayuda a los investigadores a determinar cuáles predadores están presentes, antes de intentar manipularlos para convertirlos en un arma eficiente de control.

“Estamos estudiando actualmente las formas para pulir esta herramienta, intentando determinar si ésta puede ser usada en los diferentes sistemas de césped, para medir los niveles y presencia de predadores,” afirma Khan. “Si esto funciona, la podríamos implementar como una herramienta de diagnóstico de la actividad de predadores, mejorando las estrategias de manejo integrado de plagas en campos de golf y viveros de césped.

“Gradualmente, esperamos que aquellos en la línea de fuego vean los beneficios del control biológico (tan evidente como los modelos de plastilina), de manera que incorporen estrategias de conservación, como eliminar aplicaciones innecesarias, usar insecticidas selectivos de bajo riesgo y ultimadamente, mejorar su MIP.”


AUTOR: Andrew Hartsock es el gerente de edición de GCM.

TRADUCTOR: IA Mauricio Aguirre García. Servicios de Atención al Cliente y Equipos Especializados Toro en TERMSA.

PUBLICACIÓN: Golf Course Management. Marzo 2021. Título Original: Measuring beneficial predator activity in turf. https://www.gcmonline.com/course/turf/news/turf-pest-predators-activity